lunes, 3 de septiembre de 2018

Un año de Tomepedia

Tomepedia ha cumplido un año. Con motivo te tal acontecimiento, realizamos un análisis de las visitas registradas en nuestra web y redes.


Concretamente en la web www.tomepedia.com, nuestro contador de visitas acumula 76.041 visitas totales. En el mes de octubre la estadística se dispara, dejando el resto de periodos un tanto irregulares. Si lo desglosamos por páginas, vemos que nuestra Constitución Manchega es la página más visitada, llevándose casi un tercio de las visitas.


Estos datos se tornan más curiosos, cuando investigamos la procedencia registrada de estas visitas:


Los que más nos consultan, tienen una conexión localizada en la ciudad de Madrid. Después "no configurada", Ciudad Real y, por fin, en cuarta posición "El Pueblo". Después de nosotros nos siguen otras capitales españolas como Barcelona, Sevilla, Valladolid.... ¡Hasta París, ya ve usted, ocupa el 14º puesto! Primera ciudad no española en el ranking.


Nuestro Canal de YouTube paice que va un poco más espacico. Pero también es verdad que no alberga mucho material y tampoco se ha promocionado mucho, pero ahí está también.


En nuestro Perfil en Facebook, la cosa parece ir bien.


A día de hoy tenemos 700 Me Gusta, y el alcance de nuestra publicaciones tienen una media de 514 durante todo el periodo, con picos de hasta 4.000 gracias, sobre todo, a nuestra regular publicación de memes y curiosidades.


De nuestra casi 200 publicaciones, la más viral de todas ha sido esta Ilustración etnográfica de los rayos uvi, con más de 10.000 impresiones o el Lazamiento de TomelMaps con más de 7.100.


Haciendo el análisis con todos los detalles y picos, con fechas y ubicaciones determinadas, a uno le da por pensar ¿Habrá sido la Constitución Manchega el germen de la controvertida Tabarnia? Nunca lo sabremos, pero ambas ocurrencias surgieron en el mismo momento y con la misma finalidad de comparar, de servir de cachondo y deformado espejo.

¡Gracias a todos los que la habéis hecho posible! Que el próximo año los números se desborden entre risas y buenos ratos. ¡Salud!


viernes, 1 de junio de 2018

Querido Presi Mago:

Aprovecho la circunstancia del cambio de color en el ejecutivo, para expresar un viejo deseo: la igualdad de derechos democráticos entre conciudadanos. ¡No he dicho na!



Yo, en su día, abracé con bastante entusiasmo la aparición del movimiento del 15-M. Que su máximo responsable en el panorama nacional acabe siendo Iglesias y sus círculos, me ha vuelto a sumir en el pesimismo. Y es que alguna de las ideas que con fuerza hicieron surgir este movimiento, se han ido diluyendo con tal sutileza, que muchos ni lo han percibido. Aquello de que "no es izquierda ni derecha", completamente olvidado: somos izquierda y de los que más. Con orgullo y ahínco. Y a ver si nos hacemos hegemónicos en este expectoro.  Que me parece bien, oye, cuanta más izquierda,. mejor, pero ése no era el planteamiento.


Del tema de los políticos profesionales, que es un movimiento social, que está alejado de la "vieja política", la Casta.... Lo de vieja lo dirán porque no usaban twitter, por lo demás, y por desgracia, más de lo mismo. Partidocracia, mercadotecnia política y todos sus vomitivos derivados.

Uno de los objetivos principales del "cambio político", no era que cambiasen los políticos, que también, sino el sistema que los sustenta. No es una cuestión de caras o de ideologías. Y esto es importante, (mucho) y está muy por encima de aprobar o no un presupuesto o un decreto. Es hacer el sistema justo para que ningún partícipe de la democracia se sienta (y, sobre todo, esté) infra-representado. Es cambiar el paradigma para que la partidocracia se extinga o se ajuste a unas reglas de juego que no se refugien en la ambigüedad de los sistemas de representación, problema que va muchísimo más allá de la Ley D'Hondt. Y me explico:

Cuando votas a unas elecciones ¿A quién estas votando? ¿Al partido? ¿Al programa electoral? ¿Al candidato? En base a la legalidad, a la lista que el partido ha presentado para tu circunscripción provincial. Y será la suma de los diputados ganadores en cada una de las provincias, lo que dará el cómputo de diputados de un partido. ¿Están de alguna manera esos diputados trabajando para los electores de su provincia? En modo alguno. Después los elegidos tienen disciplina de voto con su partido aunque no por ley, según la cual cada representante tiene libertad de voto (se supone que representa a sus electores). Pero esto se hace conforme a sus reglamentos internos de cada partido que les atan a la obediencia acrítica. Por lo tanto, que la lista esté configurada por unos nombres u otros en tu provincia, puede que no tenga más que un valor estético o de declaración de intenciones, pero no tiene ninguna función ni repercusión real. Al igual que separar las papeletas del senado y del parlamento no tienen ningún sentido práctico. Y casi ni teórico.

Esto también genera el problema de los partidos supra-representados. Los que tienen sus votos concentrados en pocas provincias, alcanzan muy rápidamente un diputado, mientras que si esos votos los repartes entre distintas demarcaciones, en ninguna de ellas logra sacar ningún diputado. Esto ha supuesto una sobrerepresentación histórica de los partidos regionalistas sobre los que no lo son. Y una vez que son imprescindibles para cambiar las cosas, no lo van a permitir. Pero si somos justos y aspiramos a obtener una igualdad aunque sea en la representatividad política, algo que a priori debería ser el más básico de los principios democráticos, los que hoy son unos privilegiados, tendrán que dejar de serlo.

¿Quiere decir esto que los partidos regionalistas/nacionalista no tienen derecho a una representatividad? Por su puesto que sí, en igualdad de condiciones. Y cada territorio además tendría que estar proporcionalmente representado como valedor de la voluntad de sus ciudadanos.

Mi idea me parece demasiado obvia como para que no esté todos los días encima de la mesa: un Senado con poder y competencias propias y reales compuesto exclusivamente por senadores provinciales o regionales que respondan ante los gobiernos o diputaciones que representan, no ante sus partidos nacionales. Incluso que sean elegidos a la par que los gobiernos autonómicos, no en las elecciones generales. Un senado con un reglamento donde no exista la figura de los Grupos Políticos que hay en la actualidad como pasa en el parlamento, sino Grupo Territoriales, o grupos autonómicos, donde representantes de una misma región, con independencia de su ideología, estén condenados a entenderse y defender los intereses de sus representados, de sus jefes, que no son los jefes del partido, sino sus electores en su correspondiente demarcación, y responder ante ellos de su actividad. Algo que con la mentira de las "listas abiertas" no se ha logrado jamás.

Y un parlamento con menos poder y funciones, donde los partidos sean elegidos en circunscripción única, con una lista única e igual en todas las urnas de todo el país. Solo así, todos los españoles seremos iguales. Y solo así, las demandas regionales tendrán su propio representación, ponderada y desvinculada de los intereses ideológicos o de supuestos "derechos históricos", concepto nada progresista, por cierto. ¿Hay algo más rancio y conservador que reclamar derechos históricos? ¿Somos un grupo humano o una asociación de territorios? Además esta solución sería muchísimo más acorde con aquellos que alguna vez han planteado algo parecido a un estado federal En un parlamento así, solo los portavoces de cada grupo podría deliberar con el número de votos de su grupo, porque se ha elegido a una lista concreta con un partido y programa concreto, no un batiburrillo de listas provinciales, a individuos que luego no tienen libertad para actuar como tales. La disciplina de voto sería ineludible y forzada y no tendrían cabida tránsfugas que traicionan, no ya al partido, sino al votante que eligió su lista y programa, no a esa persona en concreto, a la cual seguramente desconoce por completo.

Esto sí sería el principio de un cambio. Despistarse de este objetivo absolutamente prioritario y de principios, creo que es de nuevo, el mismo perro con distinto collar. ¿Un español, un voto?  Tiene sentido

lunes, 20 de noviembre de 2017

Homeopatía judicial

Apoyar causas justas o luchar contra lo que consideramos una injusticia es digno de admiración y hasta una alegría en un mundo oscuro. Pero lo fácil que resulta hacerlo simplemente a través de clicks y reenvío de mensajes cortos lo hace bastante sesgado y hasta contraproducente con la misma causa que se dice defender. Esto añadido a las cuentas que sólo quieren viralidad sin importar el contenido para bien o para mal, la saturación puede ser considerable.

La sociedad digital está muy encima de un caso de violación que está siendo juzgado en estos días, atacando a la defensa de los acusados y las posibilidades que el juez les haya podido otorgar. A pesar de ciertas sobras y oscuros recovecos que sí hay que mejorar, una justicia como la española (casi todas las occidentales) tiene algunas grandes ventajas y principios a los que no habría que renunciar por una visceralidad concreta. La más evidente y que en tantas películas y series nos recuerdan, es que todos somos inocentes hasta que no se demuestre lo contrario, y una persona que es acusada de cualquier delito, tiene derecho a defenderse con todas las herramientas que tenga a su mano. Tanto es así que el acusado es el único actor con derecho a mentir en el proceso, derecho que no asiste ni a un testigo ni, por supuesto, a la acusación. Esto permite la otra máxima de la consabida expresión de ser culpable "más allá de toda dura razonable", se cumpla.

Con esas garantías (entre muchas otras) podemos tener la certeza de que se imputan los delitos a quienes de verdad los han cometido. Se nos podrán escapar los que sean indemostrables, pero ninguna persona inocente deberíamos cargar nunca con alguna pena por delitos no cometidos. Sin embargo es muy común en este como en otros casos, que se pida una eliminación de esas garantías de defensa, incluso del derecho a mentir que tan extraño y contradictorio pueda parecer. A nosotros nos llega la información que nos llega, muchas veces hasta escogidamente, y con eso nos sentimos con el derecho a otorgar y retirar razones, derechos y culpabilidades, cuando tenemos todo un sistema sofisticado, experimentado, profesionalizado y contrastado para la resolución de estos problemas. Haciendo una comparativa con cuestiones científicas, estamos haciendo algo muy parecido a los defensores charlatanes de la homeopatía CONTRA la medicina farmacológica. No digo nada de los que la puedan defender en otros términos.


Y al final hay un efecto rebote, creo yo, mucho más pernicioso. Una cosa es apoyar a una víctima y otra cargar contra todo un sistema y una sociedad, acusándola de mil perrerías porque reconoce los derechos de unos acusados antes de que se dicte sentencia. Y tanto es así que por querer tumbar sus absurdos intentos de alegación de eximentes, la víctima no solo los tiene que aguantar durante el proceso, sino que además los verá reproducidos, analizados y manoseados en cien mil redes, medios, perfiles, debates... sujetos a la opinión de cualquiera que lo considere... Se está entrando al debate en plaza pública de los detalles más escabrosos de la defensa haciéndole, creo yo, flaco favor a la agredida y sus allegados que tendrán que afrentar estas disquisiciones allá donde vayan.

Yo he intentado no leer muchas noticias por no entrar en los detalles más sensacionalistas de un caso así, pero al final aunque sólo sea a base de titulares y proclamas, te acabas enterando de más de lo que te gustaría. Yendo más allá en el análisis, mucha gente se ha lanzado a justificar la situación de la víctima, admitiendo los argumentos de la defensa como si estuvieran probados y, de manera implícita, dándolos por ciertos. Esto es mucho más grave de lo que pueda parecer.

Considero que estas situaciones merecerían una reflexión mucho más madura y teniendo en cuenta el origen de los hechos y los argumentos, de dónde vienen y qué validez tienen. Este tipo de reacciones las entendería anta una sentencia, pero nunca de los argumentos de una defensa que no deberíamos ni conocer. De hecho (hablo sin saber) nada me extrañaría que haya sido filtradas por el entorno de la misma con esta intención.

Mis mayores deseos de reparación y justicia. Un jarrón pegado nunca será como antes de romperlo, pero que no se destroce más ni les salga gratis a los culpables.

miércoles, 11 de octubre de 2017

Carles Puigdemarx

En estos días de incertidumbre, de imaginación de escenarios, yo proponía una solución: si hay una declaración de independencia, reconózcase y que Cataluña pruebe lo que sería vivir en una legislación desarrollada por estos personajes que ponen su relato de la legitimidad por encima de cualquier legalidad.

Sobre este relato es recomendable pararse a reflexionar un aspecto importante. Con unas razones u otras, unas fotos o vídeos o ideas, se ha propagado la sensación de que agarrarse a la legalidad es algo opresivo, regresivo (o represivo según algunos relatos), y moverse a golpe de la emotividad viral de la anécdota es liberador y progresista, que la democracia es una fuerza suprema nacida de los medios de comunicación (tradicionales o sociales o en la calle) con legitimidad de imponerse a la ley que es un arma de fuerza contra "el pueblo". No creo que se sea menos progresista por defender que la ley (aún llena de defectos) es de las pocas cosas que nos puede llegar a defender de los poderosos, que la legalidad y los derechos es un arma de progreso. Una ley a la que deben de someterse todas las instancias públicas, desde mi alcalde hasta el presidente del gobierno. Gracias a ella las tropelías de los gobernantes tienen coto más tarde o más pronto y proponer más ley y justicia debería ser símbolo de progresismo y no lo contrario.

Eso como concepción filosófica. Bajando la teoría al asunto que nos concierne, este podría ser un esquema de los acontecimientos desde un punto de vista legal:

6/Sep: Ley del referendum -> Suspendida por el Tribunal constitucional -> No acato la suspensión
8/Sep: Ley de transitoriedad -> Suspendida por el Tribunal constitucional -> No acato la suspensión
1/Oct: Celebración del referéndum a la fuerza/como se pueda -> Lo doy por válido
9/Oct: Convocatoria de un pleno para proclamar los resultados -> Suspendida por el Tribunal constitucional -> Acato la suspensión
10/Oct: Proclamación de los resultados del 1 de Octbre. -> Acato los resultados -> Suspendo las consecuencias de los resultados

De todo este baile de legalidades y suspensiones se desprende que el que algo sea considerado como vigente o no, se suspenda o acate, no depende del derecho vigente, del emisor de la ley o las sentencias, sino de la voluntad del presidente de la Generalitat. Sus argumentos están cargados de la palabra democracia, pero ni siquiera ha permitido que se vote en su parlamento su decisión de suspender los efectos de su ley suspendida. Rizar el rizo con la doble negación. O sea, no solo no ha cumplido la ley vigente sino que también ha decidido saltarse la ley paralela con la que ha movilizado a toda la sociedad. ¿En base a qué poder, el sólo hecho de que el presidente lo proclame o no, convierte una situación legal y jurídica en vigente o suspensa? Si eso no es absolutismo, yo ya no sé qué lo es.

Todo esto no ha hecho más que confirmar mis teorías de que su medio natural es la "triquiñuela" y la "argucia", buscando el regate legal antes que poner realmente el poder en el pueblo. Esa utopía de la democracia directa como poder absolutista que se ha querido vender con este proceso, no está en la voluntad de quienes la han promovido como ha podido constatarse finalmente. Daría para un análisis mucho más extenso el contextualizar nuestro sistema político y forma de gobierno, que podemos llamar democrático pero no es una democracia pura, estamos en un Estado de Derecho, con un sistema de gobierno representativo, no está mal, pero que el poder es del pueblo en toda su extensión no es cierto. Sabemos sobradamente que sin información, sin educación, sin libertad, sin observadores, una contabilización de papeletas no pueden significar democracia. O proceso democrático si se prefiere. Y más claro que este caso, hay pocos ¿De qué ha servido la confrontación, los enfrentamientos con las fuerzas de seguridad, las campañas, las ilusiones, los llamamientos, la agitación? Para darle un arma más al poder establecido. Ya tengo la voluntad del pueblo, ahora la enmarco y me la guardo en el bolsillo para sacarla cuando a mi me convenga. Muchas gracias por su participación.


Alguien podría decir "oiga, pero es que en la ley de transitoriedad no ponía que no se pudiera suspender sus efectos por decisión del presidente". Efectivamente, como no lo ponía no debería poder hacerse ¿o ahora se trata de gobernar con los vacíos legales en vez de con las leyes?

lunes, 2 de octubre de 2017

Secuencia de los disturbios

1- El Tribunal Superior de Cataluña ordena a los Mossos que se precinten los colegios y se requise el material.

2-Los Mossos dicen que cumplirán las órdenes de la justicia porque es su deber. Pero que empezar antes del domingo es una provocación innecesaria, que ya el día de autos les viene mejor.

3-Llega el domingo y los Mossos piden ayuda a policía y guardia civil porque no da a basto mientras mantienen todo su arsenal antidisturbios (que contra el 15-M demostraron que no es poco) debidamente inutilizado.

4-Las Fuerzas de Seguridad acuden a los colegios donde deberían haber actuado los Mossos y a petición de estos para cumplir la sentencia del primer punto.

5-En los colegios hay concentraciones de ciudadanos convocados por el gobierno regional para impedir que los agentes puedan cumplir las instrucciones de la justicia.

6-Policía Nacional y Guardia Civil requiere de ejercer la fuerza para cumplir su cometido, en algunos casos para acceder a los colegios y en otros tras salir de ellos y verse rodeados, con toda clase de escudos humanos (niños, personas mayores...).

Esos son datos. Analizándolo es evidente que las imágenes son bochornosas, asquerosas, tristes, vergonzantes... Como las imágenes (¿ya nos hemos olvidado?) de tantos desahucios injustos. Pero si un juez ordena una determinada acción, la policía judicial debe verla cumplida. Otra cosa es que la sentencia sea justa o no, nos guste o nos desagrade, pero no es opcional. Se puede y se debe cuestionar la ley que ampara las sentencias e intentar cambiarlas; u organizar una alternativa que conjugue el cumplimiento de la sentencia con el contento de quienes se sienten perjudicados por ella. Pero desde un punto de vista exclusivamente jurídico, el impedir el cumplimiento de una sentencia judicial es un delito de sedición. Se podía intentar realizar su mandato o empezar a detener a gente por este delito y se optó por lo primero.

Si la población de Marbella hubiese decidido hacer una cordón humano para que nadie pudiera detener a Julián Muñoz ¿Nos parecería bien que la policía se cruzara de brazos mientras el muy ladrón continuara libre?

Pero el relato que se vende es que se aporreó a quienes fueron a votar, y no es cierto, se arremetió contra quienes ofrecieron resistencia al cumplimiento del mandato judicial. Nadie por ir con una papeleta, bandera o lo que fuera, fue agredido por ello.

Después en el supuesto centro de datos no se informaba de participación sino de heridos, como si se tratase de un atentado, pero además "celebrando" cuando la cifra crecía. Al final el gobierno catalán han contabilizado 844 heridos. Pero sin considerar las circunstancias, e incluyendo  (no sabemos cuantos) irritaciones por humo y ATAQUES DE ANSIEDAD!!! No quiero minusvalorar a nadie, y un herido ya son demasiados, pero creo que la estrategia ya se veía venir y se ha llevado a cabo. Si se tratase del ataque brutal a inocentes que llevan denunciando incluso días antes de que se produjeran, la cifra contabilizada por la parte interesada habría sido de dimensiones épicas.

Por eso mismo se puso tanto empeño en suspender el partido del Barça, porque cualquier imagen de normalidad podría menoscabar la imagen de estado de excepción que quería venderse. Unos post más atrás escribí que su mayor pretensión era la foto, la viralización. La han conseguido y los inútiles que tienen al otro lado se la han ofrecido.

lunes, 25 de septiembre de 2017

Art. 31 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos

Toda persona tiene derecho a participar en cuantas consultas electorales o refrendarias se produzcan en su territorio, aunque estas carezcan de cobertura legal, garantías jurídicas mínimas o estén convocadas por una institución sin competencias para aplicar el resultado de la misma. No será necesario que las fuerzas de seguridad y judicatura velen por la limpieza del proceso y escrutinio, y podrá ser vinculante si el convocante así lo decide. En caso de consultas de autodeterminación, no se requerirá ni de una mayoría cualificada en el órgano que decida aprobar la norma así como el marco jurídico resultante una vez obtenido el resultado pretendido.


Art. 32 Derecho a la institucionalización de la Desobediencia Civil

Toda institución pública tiene derecho a llamar a la desobediencia civil cuando apruebe normas contrarias a otras de rango superior. Vamos, es una herramienta al servicio de los gobiernos de pleno derecho, las manifestaciones que no tienen a un gobierno y administración pública detrás, no tienen sentido ninguno.

Art. 33 "El que parte reparte" o "yo me segregué primero"

Todo territo que se segregue de otro, tiene derecho a poner las condiciones de esa segregación y de las condiciones bilaterales futuras de ambos territorios resultantes.

viernes, 22 de septiembre de 2017

Otra factura de la secesión ¿Digamelón?

Son muchos los ejercicios de imaginación que se han realizado sobre los posibles inconvenientes de una secesión en cuestiones más mundanas o cotidianas.

Sinceramente me parecen bastante gratuitos como si que el barça juegue en una liga u otra pudiera cambiar los ideales de una persona. Es adminitir que los planteamientos son meramente económicos y no sentimentales. No creo que tanto secesiotas como unionístas, en su mayoría, se muevan por cuestiones de rentabilidad monetaria sino de sentimentabilidad. Yo no estoy a favor de continuar con un proyecto común porque piense que me va a resultar económicamente rentable, sino porque lo siento así y me enorgullece pertenecer al mismo equipo a pesar de lo difícil que me lo pongan algunas veces. No obstante hay algunos detalles técnicos, colaterales si se quiere, en toda esta teoría del independentismo que no parecen ni haberse previsto o que tienen tan claro su inviabilidad que ni se lo han planteado. Como un ejercicio de imaginación de escenarios, tampoco está mal que se pueda plantear.


Por ejemplo: las líneas telefónicas. Todos los números de teléfono empiezan por un código nacional (+34) en el caso de España, aunque no lo veamos o no lo marquemos normalmente. Si el 2 de Octubre (o cuando sea), el gobierno catalán decide proclamarse como Estado Soberano Independiente y la operadoras lo dan por bueno, técnicamente los teléfonos del nuevo territorio serían líneas contratadas con empresas españolas operando en un país extracomunitario. Y aunque surjan delegaciones de las empresas telefónicas para el nuevo país, no será tan fácil crear un nuevo prefijo internacional y menos aún una normativa que ponga condiciones a una posible portabilidad internacional (que yo sepa no existe ni dentro de EU). Existe normativa nacional con unos plazos y condiciones muy claras, pero no con terceros países. Y al cambiar de prefijo internacional, no sería una portabilidad en sí, sino una nueva línea con un número (o al menos prefijo) nuevo.



A todo esto, las cláusulas de permanencia con la compañía española seguirían vigentes. Entre las indemnizaciones por cancelación de la permanencia y el tiempo que se pase con el roaning extracomunitario, con lo buena gente que son los de las operadoras, las factura puede ser tremenda. Y esto con lo teléfonos móviles está más o menos claro, pero los fijos sería el primer caso que conozco de líneas de cable operadas por una compañía extranjera.