miércoles, 11 de octubre de 2017

Carles Puigdemarx

En estos días de incertidumbre, de imaginación de escenarios, yo proponía una solución: si hay una declaración de independencia, reconózcase y que Cataluña pruebe lo que sería vivir en una legislación desarrollada por estos personajes que ponen su relato de la legitimidad por encima de cualquier legalidad.

Sobre este relato es recomendable pararse a reflexionar un aspecto importante. Con unas razones u otras, unas fotos o vídeos o ideas, se ha propagado la sensación de que agarrarse a la legalidad es algo opresivo, regresivo (o represivo según algunos relatos), y moverse a golpe de la emotividad viral de la anécdota es liberador y progresista, que la democracia es una fuerza suprema nacida de los medios de comunicación (tradicionales o sociales o en la calle) con legitimidad de imponerse a la ley que es un arma de fuerza contra "el pueblo". No creo que se sea menos progresista por defender que la ley (aún llena de defectos) es de las pocas cosas que nos puede llegar a defender de los poderosos, que la legalidad y los derechos es un arma de progreso. Una ley a la que deben de someterse todas las instancias públicas, desde mi alcalde hasta el presidente del gobierno. Gracias a ella las tropelías de los gobernantes tienen coto más tarde o más pronto y proponer más ley y justicia debería ser símbolo de progresismo y no lo contrario.

Eso como concepción filosófica. Bajando la teoría al asunto que nos concierne, este podría ser un esquema de los acontecimientos desde un punto de vista legal:

6/Sep: Ley del referendum -> Suspendida por el Tribunal constitucional -> No acato la suspensión
8/Sep: Ley de transitoriedad -> Suspendida por el Tribunal constitucional -> No acato la suspensión
1/Oct: Celebración del referéndum a la fuerza/como se pueda -> Lo doy por válido
9/Oct: Convocatoria de un pleno para proclamar los resultados -> Suspendida por el Tribunal constitucional -> Acato la suspensión
10/Oct: Proclamación de los resultados del 1 de Octbre. -> Acato los resultados -> Suspendo las consecuencias de los resultados

De todo este baile de legalidades y suspensiones se desprende que el que algo sea considerado como vigente o no, se suspenda o acate, no depende del derecho vigente, del emisor de la ley o las sentencias, sino de la voluntad del presidente de la Generalitat. Sus argumentos están cargados de la palabra democracia, pero ni siquiera ha permitido que se vote en su parlamento su decisión de suspender los efectos de su ley suspendida. Rizar el rizo con la doble negación. O sea, no solo no ha cumplido la ley vigente sino que también ha decidido saltarse la ley paralela con la que ha movilizado a toda la sociedad. ¿En base a qué poder, el sólo hecho de que el presidente lo proclame o no, convierte una situación legal y jurídica en vigente o suspensa? Si eso no es absolutismo, yo ya no sé qué lo es.

Todo esto no ha hecho más que confirmar mis teorías de que su medio natural es la "triquiñuela" y la "argucia", buscando el regate legal antes que poner realmente el poder en el pueblo. Esa utopía de la democracia directa como poder absolutista que se ha querido vender con este proceso, no está en la voluntad de quienes la han promovido como ha podido constatarse finalmente. Daría para un análisis mucho más extenso el contextualizar nuestro sistema político y forma de gobierno, que podemos llamar democrático pero no es una democracia pura, estamos en un Estado de Derecho, con un sistema de gobierno representativo, no está mal, pero que el poder es del pueblo en toda su extensión no es cierto. Sabemos sobradamente que sin información, sin educación, sin libertad, sin observadores, una contabilización de papeletas no pueden significar democracia. O proceso democrático si se prefiere. Y más claro que este caso, hay pocos ¿De qué ha servido la confrontación, los enfrentamientos con las fuerzas de seguridad, las campañas, las ilusiones, los llamamientos, la agitación? Para darle un arma más al poder establecido. Ya tengo la voluntad del pueblo, ahora la enmarco y me la guardo en el bolsillo para sacarla cuando a mi me convenga. Muchas gracias por su participación.


Alguien podría decir "oiga, pero es que en la ley de transitoriedad no ponía que no se pudiera suspender sus efectos por decisión del presidente". Efectivamente, como no lo ponía no debería poder hacerse ¿o ahora se trata de gobernar con los vacíos legales en vez de con las leyes?

lunes, 2 de octubre de 2017

Secuencia de los disturbios

1- El Tribunal Superior de Cataluña ordena a los Mossos que se precinten los colegios y se requise el material.

2-Los Mossos dicen que cumplirán las órdenes de la justicia porque es su deber. Pero que empezar antes del domingo es una provocación innecesaria, que ya el día de autos les viene mejor.

3-Llega el domingo y los Mossos piden ayuda a policía y guardia civil porque no da a basto mientras mantienen todo su arsenal antidisturbios (que contra el 15-M demostraron que no es poco) debidamente inutilizado.

4-Las Fuerzas de Seguridad acuden a los colegios donde deberían haber actuado los Mossos y a petición de estos para cumplir la sentencia del primer punto.

5-En los colegios hay concentraciones de ciudadanos convocados por el gobierno regional para impedir que los agentes puedan cumplir las instrucciones de la justicia.

6-Policía Nacional y Guardia Civil requiere de ejercer la fuerza para cumplir su cometido, en algunos casos para acceder a los colegios y en otros tras salir de ellos y verse rodeados, con toda clase de escudos humanos (niños, personas mayores...).

Esos son datos. Analizándolo es evidente que las imágenes son bochornosas, asquerosas, tristes, vergonzantes... Como las imágenes (¿ya nos hemos olvidado?) de tantos desahucios injustos. Pero si un juez ordena una determinada acción, la policía judicial debe verla cumplida. Otra cosa es que la sentencia sea justa o no, nos guste o nos desagrade, pero no es opcional. Se puede y se debe cuestionar la ley que ampara las sentencias e intentar cambiarlas; u organizar una alternativa que conjugue el cumplimiento de la sentencia con el contento de quienes se sienten perjudicados por ella. Pero desde un punto de vista exclusivamente jurídico, el impedir el cumplimiento de una sentencia judicial es un delito de sedición. Se podía intentar realizar su mandato o empezar a detener a gente por este delito y se optó por lo primero.

Si la población de Marbella hubiese decidido hacer una cordón humano para que nadie pudiera detener a Julián Muñoz ¿Nos parecería bien que la policía se cruzara de brazos mientras el muy ladrón continuara libre?

Pero el relato que se vende es que se aporreó a quienes fueron a votar, y no es cierto, se arremetió contra quienes ofrecieron resistencia al cumplimiento del mandato judicial. Nadie por ir con una papeleta, bandera o lo que fuera, fue agredido por ello.

Después en el supuesto centro de datos no se informaba de participación sino de heridos, como si se tratase de un atentado, pero además "celebrando" cuando la cifra crecía. Al final el gobierno catalán han contabilizado 844 heridos. Pero sin considerar las circunstancias, e incluyendo  (no sabemos cuantos) irritaciones por humo y ATAQUES DE ANSIEDAD!!! No quiero minusvalorar a nadie, y un herido ya son demasiados, pero creo que la estrategia ya se veía venir y se ha llevado a cabo. Si se tratase del ataque brutal a inocentes que llevan denunciando incluso días antes de que se produjeran, la cifra contabilizada por la parte interesada habría sido de dimensiones épicas.

Por eso mismo se puso tanto empeño en suspender el partido del Barça, porque cualquier imagen de normalidad podría menoscabar la imagen de estado de excepción que quería venderse. Unos post más atrás escribí que su mayor pretensión era la foto, la viralización. La han conseguido y los inútiles que tienen al otro lado se la han ofrecido.